tal vez nunca debí hacerlo (o sí?)
“El que mucho abarca, poco aprieta.” Eso me dijo mi papá cuando tenía 13 o 14 años. Estábamos atrapados en un trancón entre mi colegio y la casa, discutiendo si poníamos La Mega o a Juan Gossaín en el radio del carro. Le conté todas mis gomas del momento: club de ecología, clases de francés, grupo católico, consejo estudiantil… además quería estudiar música y pintar en las tardes. “Tatiana, el que mucho abarca, poco aprieta.” No le hice caso. Que desperdicio de vida escoger cuando había tanto...
Subscribe to keep reading
This post is free to read but only available to subscribers.
Join today to get access to all of my posts.
Already a subscriber?